¿Qué aprendí al malabarear 4 pelotas?
No sé si sea oportuno publicar este artículo, en donde cuento cómo llegué a dominar las cuatro pelotas. “¿Dominar? ¿Qué dices? “Si La maniobra todavía sale chueca”, el síndrome del impostor me habla al oído; “¡y qué importa!”, le refuto, “mejor chueca que en cero”, agrego. Siempre que evolucionó en una maniobra difícil suelo asegurar que esta es la más dura, olvidándome de otras que le competirían. Sin embargo, me sobran evidencias para comprobar que esta me puso realmente contra las cuerdas. Fueron más de 10 meses para empezar a ver la luz al final del túnel. No veía por dónde meterme. Muchas veces quise abandonarla por completo, aunque confieso que sí tuve abandonos temporales, hubo un par de meses en donde no quise saber nada de ella y cuando regresé incluso retrocedí. Para consolarme, me decía a mí mismo: “mejor haré más variantes con 3 pelotas que seguir insistiendo con la utopía de 4”. ¿Quién iba a pensar que hoy, 5 de marzo de 2026, estaría llegando ya a 17 segundos? cuand...

